Ayer pasé media tarde tirando a la basura las agendas de los últimos 3 años.
Y creo que no hay nada más triste. No sé, puede que sea la siempre molesta
melancolía de los domingos pero, destripar el resumen irregular de estos años se convirtió en una tarea bastante incómoda y rebelde.
Al final me he quedado con un manojo de páginas (octubre 2007, mayo del 2006, abril y julio de 2005 y algunas más) por las que no veo razón para deshacerme de ellas. Son pequeñas anotaciones y comentarios, reseñas de instantes y referencias de recomendaciones, casi todas son de las clases de la universidad, las otras son como ya he dicho anotaciones que me cuesta ubicar por escasos segundos, para luego
sonreír y comentarme en voz baja
que "vaya moñada" o
"dios mio cómo he podido olvidar esto" ... he
ahí una fuente de placer indescriptible, como un
lametón de gato entre los dedos de la mano.
Y ahora ¿qué hago con ellas?
¿las
grapo y me las guardo dobladas entre las hojas de alguna otra libreta?
De momento las mantendré
Solamente lo hago por el placer de
re-descubrirlas de nuevo ^^
No volveré a tocar mis agendas hasta 2011
Entonces me aventuraré de nuevo a la
arqueología del sentimiento.De entre todo me quedo con:
Con fecha de hoy retiro mis tropas de tu vida (es un
poemario que quiero y reseñé en su momento ^^ ya tengo
misión: encontrarlo)